

| Harris & Moure va a Dalián, China a Cobrar una Deuda |
|
Introducción A finales de junio del 2003, recibí un correo electrónico de Daniel Harris, quien se presentó como un abogado de derecho marítimo de Seattle. El me había encontrado por internet y me preguntaba si yo podía estar interesado en ayudar a embargar una carga transbordada en Dalián. Me entusiasmó el realizar la tarea y navegué por la página web de Dan para encontrar que Dan es propietario de un pequeño bufete que lleva casos de derecho internacional en Seattle, llamado Harris & Moure. Le contesté de inmediato y le envié algunas estipulaciones relevantes concernientes a los embargos de carga de conformidad con el sistema jurídico de China. A él le agradó mi respuesta tan colaboradora y rápida y pronto estábamos trabajando juntos en el caso. Después me contó que estaba tan impresionado con mis respuestas que me había seleccionado entre numerosos otros abogados en toda China. Resumen del caso OOO Bolshoretskoe es una compañía pesquera rusa que vendió 400 toneladas de gado por un valor de aproximadamente $700.000 a Alimex Seafood A/S, una compañía danesa. El gado fue programado para ser transbordado desde Dalián a Europa. Alimex aún no había pagado a Bolshoretskoe por el producto. Bolshoretskoe le debía a Daxin Petroleum Pte, Ltd., una compañía de suministro de combustible de Singapur, cerca de $400.000 por combustible. M/V IVAN POLZUNOV, la embarcación que llevaba el gado, estaba programada a llegar a Dalián el 4 de julio del 2003. Nuestra tarea consistía en embargar el gado para Daxin y lograr que Bolshoretskoe pagara su deuda. La deuda de Bolshoretskoe frente a Daxin nació en julio y diciembre del año 2002, cuando Daxin suministró productos de carbonera para dos embarcaciones pesqueras rusas TOSNO y PHOENIX. Para asegurar estos aprovisionamientos de combustible, Bolshoretskoe le firmó a Daxin una carta de garantía según la cual "Bolshoretskoe cede todos los créditos que resulten de la producción, entrega y venta de salmón o gado a bordo/de bordo de F/T PHOENIX a favor de Daxin por el importe del suministro de la carbonera. Además, Bolshoretskoe afirma que la propiedad de los productos del salmón o del gado en cuanto que cubrieran el importe de la carbonera se transmitían a Daxin inmediatamente en el momento de ser procesados y/o almacenados los productos a bordo del PHOENIX". Daxin no fue pagado por las dos entregas de combustible y Bolshoretskoe se negaba de pagar. Se estima que el TOSNO y PHOENIX debían un total combinado de cerca de $20 millones en deudas no pagadas a varios acreedores. La preparación intensiva y ordenada para el embargo de la carga Después de estudiar los documentos relevantes y analizar la historia completa del caso, determinamos que ya sea, Bolshoretskoe o Alimex, pagarían a Daxin si nosotros embargábamos la carga en China. Entonces nos preparamos para hacer exactamente eso. Primero, preparamos todos los documentos legales necesarios de conformidad con la legislación china. Debido a los diferentes sistemas legales e idiomas involucrados (China, Rusia, Singapur y los Estados Unidos) nuestra preparación tardó una considerable cantidad de tiempo. A medida que estábamos preparando nuestra documentación y robusteciendo nuestras estrategias, Dan también se preparaba para venir a Dalián. Sin embargo, el día antes de que Dan tenía que salir de los Estados Unidos, se enteró qe que la embarcación de transporte del gado, el IVAN POLZUNOV, había cambiado sus planos secretamente en un esfuerzo para evitar el embargo. Ya no llegaría a Dalián el 4 de Julio del 2003; llegaría a Qingdao el 8 de julio del 2003. Como todos los documentos legales se habían preparado para el Tribunal Marítimo de Dalián, el cambio de planes de Bolshoretskoe hacía que nosotros también tuviéramos que cambiar completamente nuestros planes. Siendo el tiempo tan esencial, pedimos a Sunfanlong, quien trabaja en un bufete en Qingdao Wincon, que trabajara con nosotros y le transferimos todos los documentos legales a él. Embargo exitoso de la carga El 7 de julio del 2003, Dan llegó a Qingdao. El IVAN POLZUNOV llegó a Qingdao al día siguiente y empezó a descargar 15 contenedores de gado para ser transbordados a Europa. Cuando el juez, el abogado de Wincon y Dan vieron que los contenedores estaban siendo remolcados para ser transportados a la terminal de contenedores, fueron directamente a la terminal para entregar los papeles del embargo para todos los 15 contenedores. Sin embargo, después de esperar aproximadamente cinco horas en la terminal y hacerse ya tarde por la noche, únicamente tres contenedores habían llegado y habían sido embargados. Nadie parecía saber qué había pasado a los otros doce contenedores. Temíamos que Bolshoretskoe y/o Alimex habían oído acerca de nuestra orden de embargo y que habían escondido los otros doce contenedores. Sumado a nuestras preocupaciones era el hecho que ahora sabíamos que Alimex iba a embarcar los 15 contenedores a Europa al día siguiente. Revisamos por todos lados para ver si encontrábamos los doce contenedores que hacían falta. Verificamos con varias compañías de transporte. Revisamos por toda la terminal. Nada. Al final nos enteramos que los doce contenedores habían estado todo el tiempo en la terminal, pero se les había emitido cartas de porte separadas de los primeros tres y se les había colocado, de alguna manera, en un área separada. Habíamos tenido éxito en embargar los quince contenedores. Después de habernos mantenido comunicados durante doce días en una intensiva comunicación por medio de correos electrónicos y por teléfono, Dan apareció en el aeropuerto de Dalián. Sus grandes elogios hacia nuestro trabajo demostraban su satisfacción por nuestra eficiente labor. Los paisajes tan pintorescos y la construcción moderna de las ciudades de Dalián y Qingdao impresionaron profundamente a Dan y cambiaron lo que él previamente imaginaba acerca de esta parte de China. Le encantó nuestra comida y cultura y habló acerca de volver algún día con su familia de vacaciones. Un éxito difícil para conseguir garantía y alzar el embargo Ahora que ya teníamos el gado embargado necesitábamos mantenerlo en su estado congelado en la terminal. El gado es un pescado muy valioso y los costes y riesgos durante el embargo eran altos. Lo más pronto que pudiéramos resolver la disputa, lo más rápido el pescado se pondría en camino y lo mejor sería para todas las partes. Al día siguiente que embargamos la carga, recibimos una carta de los abogados de Alimex, en Dinamarca, reclamando que Alimex era la propietaria de la carga embargada y no Bolshoretskoe y amenazando a Daxin con interponer una denuncia penal. Los abogados de Alimex enviaron copia de esta carta al tribunal y a Daxin. A pesar de lo segura que estaba Daxin en cuanto a sus derechos, esta amenaza con denuncia penal no le sentó bien. Nosotros les contestamos a los abogados de Alimex, explicándoles la legislación china y el derecho internacional y haciendo constar que Alimex iba a tener aún más pérdidas si insistía en seguir con el juicio en China en lugar de cooperar. La reacción de los abogados de Alimex fue abrumadora. Ellos me mandaron una carta llena de palabras furiosas y derogatorias y declararon que nunca más se comunicarían directamente con nosotros. El caso había llegado a un estancamiento. A pesar de la actitud inicial tan tosca por parte de los abogados de Alimex nosotros sabíamos que no podíamos abandonar nuestros esfuerzos por lograr un acuerdo, particularmente porque sabíamos que un acuerdo era algo que tenía sentido para todas las partes. Propusimos un acuerdo de tres vías entre Daxin, Alimex y Bolshoretskoe, en donde Alimex mantendría los fondos correspondientes al precio de su compra y no pagaría a ninguna de las partes por el pescado hasta que la disputa entre Daxin y Bolshoretskoe estuviera resuelta por medio de arbitraje en Canadá. Alimex, entonces, pagaría al vencedor en el arbitraje hasta el importe del precio de la compra del pescado. Alimex también acordaría no presentar ninguna reclamación en contra de Daxin por embargo indebido. Al firmarse este acuerdo, Daxin alzaría el embargo de la carga. Daxin se garantizaba con acuerdos verbales de ambos, Bolshoretskoe y de Alimex, para seguir adelante con dicho acuerdo. Para que el pescado pudiera salir en el siguiente buque de línea a Europa, Dan y yo tuvimos que trabajar horas extras para redactar los contratos apropiados. Esta vez, la multitud de lenguajes y las diferentes zonas de tiempo (China, Rusia, Singapur, Seattle y Dinamarca) hicieron que nuestro trabajo fuera más lento y, en el momento en que Bolshoretskoe recibió su copia en ruso del contrato, quedaban únicamente muy pocas horas antes de que fuera necesario cargar el gado en el buque de línea hacia Europa. Pero, en el último momento, Bolshoretskoe cambió su opinión y decidió que no firmaría. Todo nuestro trabajo había sido en vano. Estábamos exhaustos. El siguiente buque de línea a Europa salía en seis días. Durante el fin de semana, dejamos de hablar con las partes contrarias y únicamente nos comunicamos con Dan y Daxin. Volvimos a revisar la historia del caso y analizamos la postura de cada una de las partes y los riesgos. Concluimos que Bolshoretskoe era en realidad el verdadero adversario de Daxin. Era Bolshoretskoe el propietario del dinero y era Bolshoretskoe quien había evitado el pago por tanto tiempo. También era Bolshoretskoe quien se había retractado del acuerdo oral. No había habido ningún conflicto previo entre Daxin y Alimex. A pesar que Alimex estaba puesto como el consignatario del gado en la carta de porte debía aún pagar por el pescado. Aparte de todo lo demás, Alimex deseaba que el gado fuera enviado a Europa para poder cumplir sus compromisos con sus compradores europeos. Si podíamos convencer a Alimex que suministrara un depósito o consignara el precio de la compra al Tribunal Marítimo de Qingdao, nosotros alzaríamos el embargo sobre la carga. Si, por el otro lado, Alimex insistía en pagar el precio de la compra directamente a Bolshoretskoe, el embargo se mantendría vigente y Alimex se vería incapacitada para cumplir sus contratos con sus compradores europeos. Daxin se vería luchando una guerra de dos frentes contra Alimex y Bolshoretskoe en los tribunales chinos. Le dijimos a Alimex que si no conciliaba de inmediato, solicitaríamos al tribunal que requiriera a Alimex el pago del precio de compra del gado al tribunal y que intentara la venta inmediata del gado por medio de una subasta. En cuestión de horas, fuimos contactado por parte de un abogado chino contratado por Alimex, quien, nos informó que, iría al tribunal a pelear que nuestro embargo "ilegal" fuera desestimado. El tribunal lo ignoró. El siguiente buque de línea para Europa estaba llegando a Qingdao al día siguiente y finalmente Alimex se fue percatando de que si quería que el gado llegara a Europa, y a sus clientes, necesitaba llegar a un acuerdo con nosotros. Se iniciaron de nuevo comunicaciones intensivas de conciliación y se logró obtener otro acuerdo verbal. Alimex garantizaba pagar hasta el importe del precio de compra del gado a quien vencería en el juicio entre Daxin y Bolshoretskoe. Alimex también acordaba no interponer ninguna reclamación en contra de Daxin que surgiera del pretendido embargo ilegal de la carga. Se redactó un acuerdo y se firmó y las partes trabajaron diligentemente a efecto de lograr que se alzara el embargo a tiempo para que el producto pudiera estar listo el día en que el buque de línea salía a Europa. Daxin tenía un Contrato de Garantía de una compañía danesa muy bien provista de fondos y bien establecida y nosotros habíamos logrado una aplastante victoria en este caso de un embargo de una carga internacional transbordada . Un navegar de cierta forma tranquilo para conseguir el laudo de Daxin. Nosotros entonces iniciamos el juicio de Daxin en contra de Bolshoretskoe en el Tribunal Marítimo de Qingdao. Bolshoretskoe reiteradamente incompareció en ocasión de varias audiencias ante el tribunal y al final obtuvimos una sentencia de rebeldía contra ellos. Entonces Alimex pagó a Daxin todo menos $15.000 de la suma que había garantizado que pagaría, ya que alegó que tenía derecho a retener $15.000 para sí mismo para cubrir los costes en que había incurrido, en China, para defenderse en contra del embargo de Daxin. Un correo electrónico de Dan amenazando con iniciar un arbitraje en Londres (de conformidad con el Contrato de Garantía) por los $15.000, además de todos los honorarios y gastos, convenció a Alimex que tampoco tenían mucha base legal para defender eso. Alimex pagó los restantes $15.000 a Daxin y el caso se terminó. Después de seis meses, la cooperación cercana y la flexibilidad de los abogados de ambos lados del Pacífico nos habían proporcionado una victoria completa y total. Epílogo Unos meses después de haber yo cerrado el caso, Dan me envió un correo electrónico contándome que él había oído de uno de sus clientes daneses que los abogados daneses de Alimex les habían contado a ellos acerca del gran trabajo que nosotros habíamos realizado en este caso. Desde entonces, Dan y yo hemos trabajado en un par de casos adicionales juntos, pero será este primer caso el que siempre recordaré. Al pensar en este caso, nunca olvidaré las noches sin dormir que pasé comunicándome con abogados y partes contrarias en cuatro zonas de tiempo distintas del mundo. Pero yo también sé que el orgullo que siento sabiendo todo lo que logramos, a pesar de haber tenido que trabajar con legislaciones de tantos países y bajo plazos de tiempo tan rigurosos, es lo que siempre prevalecerá. Nuestra sabiduría, nuestro conocimiento legal y nuestra tenaz diligencia nos han significado grandes elogios provenientes no sólo de nuestros colegas extranjeros y de nuestro cliente sino también nos ha ganado la admiración de la parte contraria. Zhao Xiaomei (Meggie) es una socia principal del bufete Fada en Dalián, China, donde ella se concentra en casos de derecho internacional y marítimo. Si usted quiere saber más acerca de cómo Harris & Moure le puede ayudar con sus propios asuntos legales (sean éstas o no de interés periodístico), le rogamos que se dirija a la página contáctenos para que le podamos decir cómo ayudarle. Nuestra consulta inicial es siempre gratuita. |


